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La etiqueta nofollow es una de esas cosas de SEO que suenan complicadas… pero en realidad es bastante fácil cuando sabes de qué se trata. ¿Qué hace exactamente? Básicamente, es una forma de decirle a Google: “este enlace lo pongo para el usuario, pero no lo estoy recomendando como si fuera mío”.
Piensa en ello como si le pasaras a alguien un contacto “por si le sirve”, pero sin poner la mano en el fuego por esa persona. A veces enlazas a una web porque aporta contexto, porque es un ejemplo o porque es un enlace de afiliado. Y ahí es cuando entra nofollow.
En este post vas a ver qué es nofollow, en qué se diferencia de un enlace normal, y cuándo conviene usarlo para que tu web sea más sólida y no te metas en líos. Porque sí, los enlaces ayudan a posicionar… pero mal gestionados también pueden traerte problemas.
"Ve a este restaurante, te lo recomiendo, se come genial y pongo mi reputación en juego."
"Aquí tienes la dirección del restaurante porque la pediste, pero yo no opino ni te digo si es bueno."
Un enlace nofollow es un enlace normal, de los que puedes pinchar y te lleva a otra página, pero con una “nota” para Google. Esa nota le dice algo así como: “te dejo este enlace, pero no lo estoy recomendando como un voto de confianza”.
Dicho de otra forma, es como cuando le pasas a alguien el Instagram de un conocido porque lo ha pedido, pero tú no dices “es buenísimo, síguelo sí o sí”. Solo lo compartes y ya está. Con nofollow, tú enlazas por utilidad, pero marcas distancia.
Esto se hace añadiendo un atributo en el código del enlace, dentro de rel. No hace falta que seas técnico para entenderlo, pero conviene saber qué estás indicando.
Para el usuario, un enlace nofollow es exactamente igual que cualquier otro. Se ve igual, se puede pinchar igual y funciona igual.
Para Google, la diferencia es la intención. Le estás diciendo que ese enlace no debería contar como recomendación. Google puede decidir cómo lo interpreta, pero tú ya has dejado clara la señal.
Esto tiene sentido en situaciones comunes: enlaces de afiliación, anuncios, enlaces que pone un usuario en comentarios, o webs que mencionas pero no controlas.
Aquí hay un malentendido típico. Nofollow no bloquea nada. No es una puerta cerrada. Es más bien una señal en el camino.
Con nofollow, el enlace está ahí y es visible. Simplemente le estás diciendo a Google: “esto es una referencia, no una recomendación”.
Para entender bien nofollow, primero hay que entender qué pasa con un enlace normal. La mayoría de enlaces que pones en una web son lo que se suele llamar dofollow. No es que lleven escrito “dofollow” en el código, es simplemente el enlace estándar, el de siempre.
La diferencia clave es esta: con un enlace dofollow, le estás diciendo a Google “esta página me parece relevante y la enlazo con confianza”. Con un enlace nofollow, le dices “la enlazo porque viene bien al usuario, pero no la estoy avalando”.
Es como si tu web fuese una persona. Los enlaces dofollow son recomendaciones claras. Los nofollow son menciones con distancia.
Un enlace dofollow es el enlace “sin etiqueta extra”. Por ejemplo, cuando enlazas a una guía oficial, a una herramienta que usas de verdad o a un artículo que te parece buenísimo.
Google puede interpretar ese enlace como una señal de que el destino merece atención. No significa que por poner un enlace dofollow vayas a posicionar a alguien de golpe, pero sí es una forma de conectar webs y repartir señales de relevancia.
Si estás construyendo un contenido útil, este tipo de enlaces ayudan a darle coherencia. Es como poner bibliografía en un trabajo: refuerza lo que dices.
Perfecto, ese matiz viene genial y evita un error muy típico. Aquí tienes un bloque corto para añadir dentro de este apartado (encaja muy bien justo después de “Qué es un enlace dofollow” o como mini H3 dentro de ese bloque):
Aquí hay una confusión muy común. Mucha gente cree que para que un enlace sea dofollow hay que escribir algo como rel="dofollow". No es así.
Un enlace dofollow es simplemente el enlace normal, el de toda la vida. Es decir, un enlace sin ningún rel especial.
<a href="https://ejemplo.com">Visitar ejemplo</a>
Eso, a efectos prácticos, ya sería un enlace dofollow.
Los atributos rel se usan cuando quieres cambiar o matizar ese comportamiento, por ejemplo con nofollow, sponsored o ugc. Pero si quieres un enlace normal, no tienes que añadir nada.
| Característica | Enlace Normal (Dofollow) | Enlace Nofollow |
|---|---|---|
| Transmite Autoridad (SEO) | ✅ Sí | ❌ No |
| Rastreo por Google | El bot sigue el enlace | El bot ve la "señal" de no seguir |
| ¿Cuándo usarlo? | Contenido de calidad y confianza | Enlaces pagados, dudosos o irrelevantes |
| Etiqueta necesaria | Ninguna (es default) | rel="nofollow" |
Seguro que has oído lo de link juice o “jugo de enlaces”. Suena raro, pero la idea es simple: cuando enlazas con dofollow, puede “pasar” parte de la autoridad de tu página a la otra.
No es un número que puedas ver como si fuese dinero en una cuenta. Es más como una reputación. Si una web con buena reputación enlaza a otra, le está dando una señal positiva.
Por eso se habla tanto de esto. Porque el enlazado es una parte importante del SEO y los enlaces tienen peso… sobre todo cuando vienen de sitios relevantes y con buena calidad.
Con un enlace nofollow no es así. No se pasa la "autoridad" de una web a otra. Es una forma de enlazar a otra pero, sin pasar link juice, de hecho, se trata de una forma muy habitual de enlazar a una web cuando no hay un interés en pasar esa autoridad a la otra web.
El enlace dofollow no es “malo”, pero puede ser un problema si lo usas donde no toca. ¿En qué casos?
rel="sponsored" (o al menos nofollow).Aquí la idea es sencilla: un dofollow es como decir “yo recomiendo esto”. Y si no lo tienes claro, añades nofollow y listo.
Hasta ahora hemos hablado de dofollow y nofollow, pero Google añadió más opciones para que los enlaces fueran más “claros” sobre su intención. Y aquí entran sponsored y ugc.
Piensa que Google no solo quiere saber a dónde enlazas. También quiere saber por qué enlazas. No es lo mismo recomendar una herramienta porque la usas, que poner un enlace porque te han pagado, o que aparezca un enlace porque lo ha escrito un usuario en un comentario.
Por eso existen estos dos atributos. Son como etiquetas de contexto. Le dicen a Google qué tipo de enlace es, sin necesidad de montar una explicación.
Puedes ampliar esta idea con la guía oficial de Google sobre cómo marcar enlaces con nofollow, sponsored y ugc: documentación de Google Search Central
Un enlace con el rel="sponsored" se usa cuando el enlace tiene un motivo comercial detrás. Es decir, cuando hay dinero, intercambio o acuerdo.
Ejemplos típicos:
La idea es sencilla: si el enlace está ahí porque hay un interés económico, lo correcto es marcarlo. No porque el enlace sea “malo”, sino porque es honesto y porque a Google le ayuda a entenderlo.
Y sí, esto es importante para evitar problemas. Si llenas tu web de enlaces pagados como si fueran recomendaciones normales, puede parecer que estás intentando manipular resultados y eso no le gusta a Google.
Úsalo siempre que haya dinero o compensación de por medio. Es obligatorio para afiliados, post patrocinados y banners.
Significa "User Generated Content". Para todo lo que escriban tus usuarios: foros, sección de comentarios y reseñas.
El comodín clásico. Úsalo cuando quieras marcar distancia y no recomendar el destino, o si no te encajan los dos anteriores.
rel="ugc" viene de User Generated Content, o sea, contenido generado por usuarios. Se usa cuando el enlace no lo has puesto tú directamente, sino que lo añade otra persona.
¿Dónde suele pasar?
Esto es útil porque en esas zonas es muy fácil que se cuele spam. Con ugc, estás diciendo: “esto lo ha puesto un usuario, no es una recomendación editorial de mi web”.
Muchos CMS, como WordPress ya intentan proteger estas áreas por defecto, pero entenderlo te ayuda a tomar mejores decisiones si gestionas una web con comunidad.
Sí, se pueden combinar. De hecho, a veces tiene sentido.
Por ejemplo, si un enlace lo deja un usuario y además quieres dejar claro que no lo avalas, podrías usar:
rel="ugc nofollow"Y para enlaces de afiliación o publicidad, lo más típico es:
rel="sponsored" (y en algunos casos también nofollow)Aquí lo importante no es memorizar combinaciones raras. Lo importante es entender la lógica:
Con eso ya tienes el mapa mental bien montado.
Aquí es donde nofollow se vuelve práctico. Porque saber lo que es está bien, pero lo que de verdad importa es: ¿cuándo lo uso yo en mi web sin complicarme la vida?
La idea base es sencilla: usa nofollow cuando el enlace esté ahí por utilidad para el lector, pero tú no quieres que cuente como recomendación. Es como decir “te lo dejo a mano”, pero sin firmarlo como si fuese tuyo.
Si hay un interés comercial, lo correcto es marcarlo. Lo ideal hoy en día es usar rel="sponsored", pero si solo vas a quedarte con una idea práctica, que sea esta: un enlace de afiliado no debería ir como enlace normal.
¿Por qué? Porque no es lo mismo recomendar una herramienta porque te gusta, que recomendarla porque hay una comisión detrás. No pasa nada por monetizar, pero Google quiere que esté claro qué es editorial y qué es publicidad.
Los comentarios son como la puerta de tu casa. Si la dejas abierta, puede entrar gente majísima… o puede entrar spam.
Si tu blog permite que los usuarios dejen enlaces, lo normal es tratarlos como UGC (rel="ugc") y, si quieres ir sobre seguro, combinarlos con nofollow. Así estás diciendo: “esto lo ha puesto un usuario, no es una recomendación oficial de mi web”.
Además, esto te evita un problema típico: que tu post acabe enlazando a webs raras solo porque alguien lo ha colado en un comentario.
Añadiendo en nofollow en los enlaces de los comentarios, también evitas el spam, ya que muchos comentarios sólo buscan en enlace a su web, sólo eso sólo añadiendo nofollow a todos los encales de los comentarios, evitas a todos esos usuarios que sólo les interesas el backlink a su web.
A veces enlazas a algo por contexto, no por confianza. Por ejemplo:
En esos casos, nofollow es como una pegatina de “ojo”. El enlace está ahí para el lector, pero tú no lo avalas.
Hay enlaces que aparecen en muchas páginas a la vez: un banner lateral, un widget, un bloque de “partners”, un footer con enlaces…
Eso no tiene por qué ser malo, pero hay que tener cuidado. Si esos enlaces son comerciales, deberían ir como sponsored o nofollow, porque si no, puedes dar señales raras a Google, como si estuvieras “empujando” esos destinos en toda tu web.
Un buen criterio para no liarte es este: si un enlace se repite mucho y no es una recomendación editorial dentro del texto, revisa si debería llevar etiqueta.
Aquí pasa algo curioso: cuando alguien descubre nofollow, a veces le entra el “modo protección” y empieza a ponerlo en todos los enlaces. Como si fuese un casco para salir a la calle. ¿El problema? Que entonces dejas de usarlo como una herramienta útil y lo conviertes en un parche para todo.
La idea es más simple: nofollow se usa cuando no quieres avalar un enlace, no como norma general para cualquier link que pongas.
Nunca uses nofollow en tus enlaces internos (los que van de un post tuyo a otro post tuyo).
Si lo haces, estás diciéndole a Google que no confíe en tu propia web y cortarás el flujo de autoridad. Si quieres ocultar una página, usa noindex, pero no rompas tus propios puentes.
En general, no tiene sentido poner nofollow en enlaces internos, es decir, enlaces que van de una página a otra dentro de tu propia web.
¿Por qué? Porque el enlazado interno es una de las formas más normales de ayudar a Google a entender tu sitio. Es como poner señales dentro de un edificio: “la recepción está aquí”, “los baños están al fondo”, “esta es la sala principal”.
Si empiezas a poner nofollow en tu propio enlazado, estás creando un mapa confuso. No suele aportar nada bueno y, encima, puede hacer que tu arquitectura sea más difícil de interpretar.
Si lo que te preocupa es que una página no se indexe o no aparezca en Google, eso no va por nofollow. Ahí entran otras opciones como noindex.
Cuando enlazas a una fuente útil y fiable, lo normal es que sea un enlace normal. Por ejemplo:
¿Por qué es buena idea enlazar así? Porque estás haciendo un contenido más completo. Es como decirle al lector: “si quieres profundizar, aquí tienes una buena referencia”.
Y además, los enlaces editoriales (los que pones porque aportan valor) ayudan a que tu contenido tenga más sentido. No es que por enlazar a una web vayas a posicionar más, pero sí estás construyendo una página más útil y más coherente.
Una regla simple para decidirlo:
Con esa brújula, es difícil equivocarte.
Vale, ya tienes claro cuándo usarlo. Ahora toca lo práctico: cómo se pone nofollow sin liarse. La idea es simple: es un atributo que se añade al enlace dentro de rel.
Y recuerda algo importante: nofollow no es una “configuración de Google”, es una cosa que tú defines en tu web. Es como poner una etiqueta en un paquete antes de enviarlo.
Si editas el enlace en HTML, lo típico es esto:
Aquí no hace falta volverse loco. Con que uses nofollow, sponsored y ugc con lógica, vas perfecto.
En WordPress depende un poco de lo que uses para editar:
rel desde la configuración del enlace (según el tema o plugins).Una idea práctica para no perder tiempo: si tu web publica enlaces de afiliación o patrocinios con frecuencia, vale la pena tener un método consistente para marcarlos, para no depender de acordarte cada vez.
Si estás montando una web y vas a publicar contenido con enlaces, lo ideal es empezar por una base sólida. Un buen hosting web como el de Axarnet te evita problemas típicos de rendimiento y te da margen para crecer sin tener que tocar nada raro después.
¿Quieres asegurarte de que un enlace está bien marcado? Tienes formas muy sencillas.
rel="nofollow", rel="sponsored" o rel="ugc".El objetivo aquí no es convertirte en auditor técnico. Es tener una forma rápida de comprobar que lo que querías hacer, realmente se ha aplicado.
Nofollow no es un castigo para los enlaces ni un truco raro de SEO. Es una forma de decirle a Google cuál es tu intención, igual que cuando en una conversación aclaras “te lo paso, pero no lo conozco tanto”.
Si aplicas una lógica sencilla, vas a hacerlo bien casi siempre:
Y un último consejo que suele ahorrar problemas: no intentes “blindar” tu web poniendo nofollow a todo. Mejor enlazar menos, enlazar mejor y marcar solo lo que de verdad lo necesita. Así tus enlaces suman valor al contenido y tu web transmite señales más claras, tanto para el usuario como para Google.
No, no te perjudican. Simplemente le dicen a Google que no pase autoridad a través de ese enlace. De hecho, tener algunos enlaces nofollow es natural y saludable para un sitio web, ya que ningún perfil de enlaces real es 100% dofollow.
No es necesario. Google es lo suficientemente listo para entender que son tus perfiles. Puedes dejarlos como enlaces normales (dofollow) sin problema. Solo úsalo si no quieres que el bot de Google pierda tiempo rastreando esos perfiles, aunque hoy en día el impacto es mínimo.
Corres el riesgo de recibir una penalización manual o algorítmica por parte de Google. Google exige transparencia: si recibes dinero o comisión por un enlace, debes marcarlo con rel="sponsored" o, en su defecto, nofollow.
No, esa técnica (PageRank Sculpting) dejó de funcionar hace años. Si pones nofollow a tus propias páginas internas, solo estás desperdiciando autoridad ("link juice") que se evapora en lugar de fluir a otras partes de tu web. No lo hagas.
Haz clic derecho sobre el enlace en tu navegador y selecciona "Inspeccionar". Se abrirá una ventana de código. Busca la etiqueta <a> y mira si contiene rel="nofollow". Si no ves ningún atributo "rel", es un enlace normal (dofollow).
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