Por favor, ingresa tus credenciales para acceder a tu cuenta.
Introduce tu código de autenticación
Revisa tu aplicación de autenticación para ver tu código.
El CRO (Conversion Rate Optimization) es una forma de mejorar tu web para que más personas hagan lo que tú quieres. Puede ser comprar, pedir presupuesto, suscribirse o rellenar un formulario. Y lo mejor es que no depende de traer más visitas, sino de aprovechar mejor las que ya tienes.
Piensa en tu web como si fuera una tienda. Si la entrada es confusa, los carteles no se entienden o la cola es eterna, la gente se va. Con el CRO haces justo lo contrario: quitas obstáculos, das claridad y haces que el camino sea más fácil.
¿Y si tu web ya tiene tráfico, pero no convierte como debería? Entonces este post te va a venir genial. Vamos a ver cómo funciona el CRO, qué suele frenar a los usuarios y qué cambios puedes hacer para que tu web convierta mucho más sin volverte loco ni entrar en tecnicismos.
Cuando hablamos de CRO, nos referimos a optimizar una web para que convierta mejor. Convertir significa que el visitante haga una acción concreta: comprar, pedir un presupuesto, rellenar un formulario o suscribirse a una lista. No es “hacer la web más bonita”, es hacerla más efectiva.
Piensa en tu web como si fuera una tienda. Puede entrar mucha gente, pero si no encuentran lo que buscan, si el dependiente no aparece o si la caja está escondida, se van sin comprar. El CRO consiste en arreglar esas “pequeñas molestias” que hacen que el usuario abandone. A veces un cambio simple tiene un impacto enorme, como aclarar el precio, mejorar un botón o reducir pasos.
Las siglas CRO vienen de Conversion Rate Optimization, que en español solemos llamar optimización de la tasa de conversión. Su objetivo es claro: aumentar el porcentaje de personas que hacen la acción que tú quieres, usando el tráfico que ya tienes.
Esto es importante porque muchas webs se obsesionan con atraer visitas, pero se olvidan de lo esencial: ¿qué pasa cuando esas visitas llegan? Si tu web recibe 10.000 visitas al mes pero apenas convierte, estás dejando dinero y oportunidades sobre la mesa.
Una conversión no siempre es una venta. Depende del tipo de web y del objetivo de negocio. Por ejemplo:
Lo importante es que la conversión sea una acción medible y útil. Si no defines bien qué es una conversión para tu caso, es como intentar mejorar tu tiempo en una carrera sin cronómetro.
Si te quedas con una idea de este bloque, que sea esta: el CRO trata de hacer que tu web trabaje mejor para ti, ayudando al usuario a tomar una decisión sin fricciones y con confianza.
Si quieres medir estas acciones en Google Analytics 4, la forma correcta es marcarlas como key events. Así podrás ver cuántas conversiones consigues y si tus cambios de CRO funcionan de verdad. Google lo explica en su documentación oficial: About key events.
El CRO es importante por una razón muy simple: te ayuda a sacar más resultados con lo que ya tienes. Si tu web ya recibe visitas, ya estás pagando (con tiempo, SEO o SEM) para que la gente llegue. Entonces, la pregunta lógica es: ¿por qué dejar que se vayan sin hacer nada?
A veces pensamos que el problema es “me falta tráfico”. Pero muchas webs no tienen un problema de visitas, tienen un problema de aprovecharlas. Es como echar agua en una maceta con agujeros. Puedes echar más y más, pero si no tapas los agujeros, no sirve de mucho.
Aquí está la parte potente del CRO. No se basa en atraer gente nueva, sino en mejorar lo que pasa cuando la gente ya está dentro.
Un ejemplo rápido:
¿Ves la diferencia? En muchos casos, el CRO es el camino más “barato” para crecer, porque no depende de seguir aumentando presupuesto o publicar más y más contenido.
Cuando aplicas CRO, los beneficios suelen aparecer en varias áreas a la vez:
Además, el CRO obliga a pensar como el usuario. Y eso, para cualquier proyecto online, es oro. Porque cuando una web es clara, rápida y transmite confianza, el visitante lo nota… y actúa.
La mayoría de webs no fallan porque el producto sea malo. Fallan porque algo en el camino hace que el usuario dude, se canse o se pierda. Y cuando pasa eso, la gente no se enfada… simplemente cierra la pestaña.
Piensa en una conversión como en una rampa. Si la rampa está lisa, avanzas sin pensar. Si está llena de piedras, te paras. En CRO, esas “piedras” suelen repetirse mucho.
Muchas webs dicen demasiadas cosas, pero no dicen lo que el usuario necesita en ese momento: qué vendes, para quién es y por qué debería importarle.
Si alguien entra y en 5 segundos no lo entiende, se va. Así de simple. Por eso ayuda mucho:
Un ejemplo sencillo. No es lo mismo decir “soluciones innovadoras para empresas” que decir “hosting rápido para WordPress con soporte 24x7”. La segunda frase aterriza la idea y reduce dudas.
Cuando hay dinero, datos personales o un formulario de por medio, el usuario piensa: “¿me puedo fiar?”. Si tu web no le da señales claras, la conversión se frena.
Algunas señales de confianza muy típicas son:
No hace falta “decorar” la web con sellos por todas partes. Se trata de dar tranquilidad, como cuando entras en un sitio y ves que todo está en orden.
Los formularios largos son un clásico. Cada campo extra es una pequeña barrera. Y si además pides datos que no parecen necesarios, el usuario sospecha.
Dos ideas simples que suelen ayudar:
Lo mismo pasa con procesos como el checkout. Si tiene demasiados pasos, registros obligatorios o pantallas confusas, es fácil abandonar.
Hoy mucha gente navega desde el móvil. Si tu web en móvil es incómoda, ya tienes un freno enorme.
Cosas típicas que matan conversiones en móvil:
Y luego está la velocidad. Si la web tarda, la paciencia se acaba. Es como entrar a una tienda y que nadie te atienda durante un minuto. Te vas a otra.
Si estás notando pocas conversiones, lo normal es que el problema esté en uno de estos cuatro bloques. Por eso el CRO funciona tan bien: no empieza cambiando cosas al azar, empieza detectando qué freno es el más grande.
El CRO no va de hacer cambios porque “me parece que quedaría mejor”. Va de seguir un proceso sencillo para mejorar con cabeza. Piensa en esto como en arreglar una fuga en casa: primero localizas de dónde sale el agua, luego pruebas una solución, y después compruebas si ha dejado de gotear.
Si te saltas los pasos, puedes acabar cambiando media web… y sin saber si has mejorado o empeorado.
Antes de tocar nada, necesitas una idea clara de dos cosas:
A partir de ahí, toca mirar qué está pasando. No hace falta ser experto para empezar. Con datos básicos ya puedes encontrar pistas:
Aquí es útil pensar como usuario. Si ves que muchos abandonan en el formulario, puede que sea largo. Si abandonan en el carrito, puede que haya costes sorpresa. A veces, el dato te señala el sitio exacto donde mirar.
Usa esta plantilla para definir tus tests:
Una hipótesis es una forma clara de decir “creo que esto pasa por esto”.
Funciona muy bien con esta estructura:
Si cambiamos X, debería pasar Y, porque Z.
Ejemplos sencillos:
Esto te obliga a ser concreto. Y lo más importante: luego podrás saber si tenías razón.
Aquí viene la parte práctica. Haces un cambio y lo mides. Si puedes hacer un test A/B, perfecto. Si no, también puedes hacer mejoras controladas, pero con cuidado: cambia una cosa importante cada vez para saber qué ha funcionado.
Cambios típicos que se suelen probar en CRO:
Lo interesante es que el CRO no solo mejora números. También te da aprendizaje. Aunque un cambio no funcione, te está diciendo algo del usuario: qué le importa, qué le frena, qué no entiende.
Y ahí está la clave: con CRO, tu web no mejora por suerte, mejora por decisiones con sentido.
Hasta aquí suena bien, pero la pregunta real es otra: ¿qué cambios se hacen en una web para que convierta más? La respuesta es menos “mágica” de lo que parece. Muchas mejoras de CRO son ajustes de claridad, confianza y fricción.
Piensa en la conversión como en una puerta. No necesitas cambiar toda la casa. A veces basta con engrasar la bisagra o poner un cartel que diga “pasa por aquí”.
Una landing suele tener un objetivo muy claro, por ejemplo: que te dejen el email, pidan presupuesto o soliciten una demo. En este tipo de páginas, lo que más convierte suele ser hacerlo fácil de entender y rápido de completar.
Cambios típicos de CRO en una landing:
Un mini ejemplo de antes y después:
La idea no es prometer por prometer, sino decir lo que el usuario quiere saber.
En ecommerce, muchas conversiones mueren al final, justo cuando parecía que ya estaba todo hecho. ¿Por qué? Porque aparecen frenos típicos: costes sorpresa, pasos de más o falta de confianza.
Mejoras CRO muy comunes en carrito y checkout:
Aquí tienes una tabla rápida con “síntoma y mejora” que suele funcionar bien en CRO:
| Síntoma | Causa Probable | Remedio CRO |
|---|---|---|
| 🛒 Abandono de carrito | Costes ocultos o sorpresivos. | Mostrar gastos de envío al inicio. |
| 📝 Formularios vacíos | Demasiados campos obligatorios. | Reducir campos a lo esencial. |
| 👆 Muchos clicks, pocas ventas | Falta de confianza en el pago. | Añadir sellos de seguridad y logos. |
Estos ejemplos tienen algo en común: no intentan “convencer” con frases bonitas. Intentan quitar frenos. Y cuando quitas frenos, el usuario decide con menos esfuerzo, que es justo lo que busca el CRO.
El CRO no es un truco, ni una moda. Es una forma de mejorar tu web con sentido para que más personas hagan la acción que te interesa, ya sea comprar, pedir presupuesto o dejar sus datos. Y lo más importante es que no depende de traer más tráfico, sino de aprovechar mejor el que ya tienes.
Si quieres empezar sin complicarte, quédate con esta idea: primero detecta dónde se pierde la gente, luego elimina el freno más grande. A veces el cambio que más se nota no es enorme. Puede ser un titular más claro, un formulario más corto o mostrar mejor lo que incluye tu servicio. Pequeñas mejoras que hacen que el usuario avance sin dudas.
A partir de aquí, tu siguiente paso lógico es escoger una página clave de tu web y hacerte dos preguntas: qué quieres que haga el usuario y qué le está impidiendo hacerlo. Con esas dos respuestas ya tienes un punto de partida real para aplicar CRO de forma práctica.
Servidor VPS administrado alojado en España. Incluye migración gratis y soporte técnico 24x7.
Más de 550 extensiones de dominio para elegir. Compra tu dominio en pocos pasos de forma cómoda.
Continúa con tu compra
¿Es la primera vez que compras?
Si ya eres cliente de Axarnet